Cortes de suministro por impago


Durante la crisis de la COVID-19 las diferentes compañías de energía españolas decidieron que no se iban a producir cortes de suministro por impago, a no ser que el corte ya estuviera en marcha antes de que se decretara el estado de alarma. 

Si bien es algo que puede que no te haya pasado nunca, lo cierto es que los cortes de suministro por impago se suelen dar bastante, aunque sea un bien indispensable.

 

¿Cuándo se produce el corte de suministro? 

Existen varios tipos de cortes de suministro. Ya sea por averías en la Red de Transporte, cortes programados o cortes por impago. 

En este artículo nos vamos a centrar en los cortes de suministro por impago. 

 

¿Cuántas facturas impagadas producen un corte? 

Las compañías tienen derecho a cortar el suministro aunque haya sólo una factura impagada. 

 

¿En qué mercados puede producirse el corte? 

El corte se puede dar tanto en el mercado libre como en el regulado.

 

¿Existe alguna excepción? 

Si, desde la aprobación del RD 897/2017 no se podrá suspender el suministro a los consumidores vulnerables severos en riesgos de exclusión social, es decir, los vulnerables severos que además estén siendo atendidos por los servicios sociales autonómicos o locales y a los que la administración, autonómica o local, asuman al menos el 50% de la factura (PVPC). 

Además, como hemos mencionado anteriormente, no se podrán realizar corte de suministro por impagos que se produzcan durante el estado de alarma. Só podrán llevarse a cabo si el aviso de corte ya era efectivo.

 

Avisos antes de que se produzca el corte de suministro

 

Cuando se emite una factura de electricidad o gas natural se tienen 20 días para pagarlas (incluso la fecha límite suele aparecer en la factura). 

Una vez hayan pasado esos veinte días o la fecha máxima establecida por la compañía, la comercializadora enviará un escrito, en el plazo máximo de 2 meses desde el vencimiento del periodo de pago, donde informa al cliente del impago y sus consecuencias. Este escrito deberá seguir uno de los modelos establecidos en el anexo II del Real Decreto 897/2017, de 6 de octubre, por el que se regula la figura del consumidor vulnerable, el bono social y otras medidas de protección para los consumidores.

 

Si sigue sin realizarse el pago, la compañía puede dar comienzo al proceso de suspensión del suministro. Para poder iniciar este proceso, debe existir una prueba fehaciente de que se ha solicitado el pago y se ha avisado del posible corte. En dicho aviso deberá aparecer la fecha en que se cortaría el suministro si no se paga. Desde el Real Decreto 897/2017 se obliga a la comercializadora a remitir un segundo requerimiento 7 días después del primero. Si tampoco se paga entonces, se puede proceder al suministro. Quince días antes de que se produzca la fecha de pago, también se debe avisar al usuario. 

 

¿Quién realiza el corte?

 

La solicitud de corte la lleva a cabo la comercializadora, puesto que es la compañía con la que se ha sustraído la deuda. Sin embargo, la realización “física” del corte se lleva a cabo por parte de la distribuidora, la encargada de las redes y contadores. 

 

Corte de suministro y reconexión 

Los cortes de suministro no pueden realizarse en días festivos ni vísperas, ni en aquellos días donde no haya atención al cliente por parte de la compañía. 

Una vez se ha pagado la deuda, la compañía debe reconectar el suministro en un plazo máximo de 24 horas.

 

Costes de reconexión 

El usuario debe asumir el coste del derecho de reenganche tras corte, que son unos 11 euros. Además, algunas compañías cobran multas por impago que pueden ser de hasta 20 euros.

 

Cortes por impago de telefonía

Puede darse el caso de que por motivos económicos como personales, dejemos de pagar a la compañía telefónica. Esta acción incurre al cliente en una serie de consecuencias que se deben conocer, con tal de evitar recargos económicos y problemas con la línea telefónica en el futuro. Nadie se exime del pago de las facturas y el procedimiento es el mismo para todos, sea por el motivo que fuere. La normativa que aprueba por Real Decreto-Ley la carta de derechos de los usuarios de los servicios de comunicación explica cómo se debe gestionar el impago de facturas de telefonía y cómo evitar el corte de línea.

Cortes por impago en los servicios de telefonía fija e Internet

En el caso de que se trate de un impago de las tarifas de telefonía o del Internet, la compañía corta el servicio de manera temporal. Se entiende que antes de esta decisión, la empresa ha llamado al cliente y le ha dado un aviso por impago que hasta la fecha no se ha realizado. En este momento, el usuario tan solo puede recibir llamadas y acceder a los teléfonos de emergencia.

Si tras el primer aviso el impago de facturas sobrepasa los tres meses de prórroga y son constantes, es decir, que no es la primera vez que la empresa detecta un impago del cliente en cuestión, las compañías de telecomunicaciones cuentan con las pruebas suficientes para proceder la suspensión del contrato.

Pero antes de realizar tal acción, el operador en cuestión debe avisar al usuario para que abone el pago de facturas atrasadas. En el caso de negativa, las empresas ya sí pueden cortar de manera definitiva la línea del teléfono porque poseen pruebas determinantes para poder llevar a cabo la acción.

En este caso, el cliente tiene que pagar todo los retrasos cuanto antes, ya que la operadora iniciará los trámites para iniciar un procedimiento judicial para reclamar la deuda.

No obstante, puede darse el caso de supuestos en los que las deudas podrían no ser exigibles, presentando una reclamación. No se contempla, por ejemplo, el impago por querer darse de baja de la compañía, ya que si el contrato es de permanencia, se debe cumplir hasta el último día, o abonar las tasas correspondientes. El corte de suministros sí que podría alegarse, por otro lado, de manera injustificada en el caso de que el cliente no desee pagar por unos servicios deficientes.

Es decir, el usuario lleva semanas experimentando que la compañía no cumple con su parte del contrato y no está proporcionando la calidad apalabrada nil compromiso, pues ciertos servicios no están funcionando de manera correcta. En tal caso, el corte por impago no se podría realizar, pues la empresa es la que no está actuando de manera correcta. Aquí, entonces, el operador indemnizará al cliente por el número de días que ha inhabilitado, siempre y cuando se aporten pruebas que puedan justificarlo.

Cortes por impago en los servicios de telefonía móvil

En el caso de los impagos de facturas de móvil, las compañías de telecomunicaciones realizan el mismo protocolo de actuación que en los impagos de telefonía fija e Internet, pero el distintivo supone las fechas y los plazos para el pago de los recibos.

Cuando la empresa detecta un impago de factura, se cobrará el monto equivalente más un extra del 2 % equivalente por los gastos ocasionados a la compañía. La compañía cuenta con el derecho de poder cobrar la cantidad de manera inmediata a través de un cargo a la tarjeta de crédito con la que se que haya registrado el cliente.

Si tras el cobro de esta factura el cliente sigue sin la intención de pagar, la compañía, además de avisar previamente del incidente y de las consecuencias que acarrea dicho acto, seguirá con el procedimiento establecido por Ley y cortará la línea de manera temporal, como en el anterior caso. Así, el usuario tan solo puede recibir llamadas o comunicarse con los servicios de emergencia.

En este sentido, existen dos maneras de solventar este problema: o bien el cliente paga la deuda, o se corta la línea de manera definitiva. En el primer supuesto, se debe pagar la deuda en su totalidad antes de una fecha determinada que la compañía hará saber. Una vez realizado, el usuario volverá a disponer de línea con total normalidad al día siguiente. En el segundo, se entiende que no se tiene la intención de pagar, por lo que se recurre por vía judicial al procedimiento de reclamación de deuda.

¿Es obligatorio el seguro del hogar? ¿Y los seguros de mantenimiento de las compañías de energía?

Si le hacemos estas preguntas a la gran mayoría de propietarios o inquilinos españoles, muy poca gente sabrá la respuesta correcta. Si bien en en el primer caso hay un caso en el que sí es obligatorio, los servicios de mantenimiento de las tarifas de energía no dejan de ser un servicio extra para el cliente, que suele reportar un descuento en la factura, pero no son obligatorios.

 

Seguro del hogar

 

Un seguros de hogar es el que posee, como finalidad, proteger económicamente una vivienda, y a sus propietarios y/o inquilinos, frente a los riesgos que puedan acaecer.

 

Dentro de este concepto, aparecen otros tres que debemos conocer para entenderlo completamente:

 

●     Continente: Es la estructura del inmueble, de la que forman parte el techo, el suelo, las paredes y todos los elementos estructurales.El coste viene dado por lo que costaría volver a ponerlo todo como antes del siniestro, sin contar el suelo

●     Contenido: Son todos los accesorios que hay dentro de la vivienda, como muebles y enseres personales. Su valor lo determina aquel que contrata el seguro, con pruebas de valor.

●     Prima: Es el precio anual que se paga por el seguro de hogar contratado, y varía en función del valor del continente y del contenido. A mayor coste, mayor prima.

 

 

Obligatoriedad del seguro de hogar

 

Si bien la gran mayoría de viviendas españolas posee seguro (según los datos, un 75% lo posee), según la Ley simplemente es obligatorio para aquellos inmueble sobre los que haya un préstamo hipotecario. En caso de que la vivienda se compre al contado o mediante un préstamo personal, no es obligatoria su contratación.

 

Generalmente es el propio banco el que incluye el valor del seguro en la hipoteca, pero no es obligatorio contratarlo a través de ese banco, sino que podemos hacerlo con la compañía que queramos.

 

En el mundo del alquiler se mantiene la misma obligatoriedad, no es obligatorio para el inquilino contratar un seguro, pero sí lo será para el casero si tiene una hipoteca sobre la vivienda. En caso de que seas inquilino, te recomendamos que, si tu casero no posee seguro, lo contrates tú sobre el contenido, puesto que serán tus bienes.

 

Como hemos dicho, el seguro del hogar sólo es obligatorio en caso de que haya una hipoteca sobre la vivienda. Sin embargo, poseerlo puede salir muy rentable y nos protege frente a siniestros que puedan ocurrir, y que podrían suponer un gran desembolso.

 

 

 

Seguros de mantenimiento de las tarifas de energía

 

En ocasiones, cuando contratamos una tarifa de energía, se nos ofrecen una serie de seguros de mantenimiento que incluyen reparaciones en averías normales y urgentes o revisiones de las instalaciones eléctricas y de gas natural.

 

Este tipo de servicios no es obligatorio, es sólo un extra que nos ofrecen y que, obviamente, supone un coste. Generalmente la gente los contrata porque llevan descuentos incorporados en las tarifas de electricidad y gas natural, aunque muy pocas veces salen rentables.

 

Sí es cierto que, algunas revisiones tanto de la instalación eléctrica como de gas, son obligatorias. Este tipo de revisiones se suelen incluir en estos servicios. SIn embargo, también suelen incluirse en el seguro del hogar o en la garantía de las propias instalaciones. En caso de que no las tengas incluidas, deberás ver si te sale más económico pagarla a través de estos servicios o bien pagarla a parte y que te la haga un técnico.